Escenario Internacional, Perspectiva de la Economía Global, Regional y del Paraguay para el 2017 (PARTE I)

En el escenario internacional, las perspectivas de la economía global han mostrado cierta mejora en los últimos meses, mientras que en la región, el panorama se ha vuelto menos favorable respecto del informe anterior. Entre las avanzadas, en Estados Unidos, la actividad y el empleo han seguido consolidando su recuperación, lo que motivó a la Reserva Federal a la reanudación del proceso de normalización de la política monetaria. Por su parte, la Eurozona mantiene sus proyecciones de crecimiento moderado, mientras que para China se han revisado levemente al alza. En la región, si bien se prevé una recuperación de las principales economías vecinas, persisten los riesgos a la baja, que han comenzado a reflejarse en las estimaciones de crecimiento.

En Estados Unidos, a pesar de la incertidumbre inicial generada por las elecciones presidenciales y que luego fue disipándose, los indicadores de actividad y de empleo han mostrado mejoras continuas en los últimos meses. El Producto Interno Bruto (PIB) creció 3,2% trimestral anualizado en el tercer trimestre, muy por encima del 1,4% registrado en el segundo trimestre del 2016. Esta mejora en la actividad se dio por el aumento en los inventarios privados, los gastos del gobierno federal y un mayor dinamismo en las exportaciones.

En cuanto a la actividad manufacturera, el PMI mejoró en relación al IPoM anterior ubicándose de vuelta en zona de expansión, explicado principalmente por el aumento de nuevas órdenes, la producción y el empleo. En el mercado laboral, la tasa de desempleo se redujo a 4,6% en el mes de noviembre, demostrando una consolidación importante. Con respecto a los precios, la inflación ha aumentado con relación al informe anterior, aunque aún se mantiene por debajo del objetivo. Las mejores condiciones económicas llevaron a la Reserva Federal a aumentar, en su reunión de diciembre, el rango de tasas de interés y con expectativas de mayores alzas para el próximo año, las cuales estarán en función del desempeño de las variables macroeconómicas relevantes.

Por su parte, la Eurozona mantiene una senda de expansión moderada y las perspectivas de crecimiento no han experimentado cambios desde el último informe. Si bien el crecimiento del PIB en el tercer trimestre se mantiene similar al dato del anterior trimestre, algunos indicadores de actividad presentaron una mejoría como es el caso del PMI que se ubicó en 53,7, nivel más alto desde enero de 2014. En cuanto al mercado laboral, se destaca la reducción de la tasa de desempleo que alcanza la cifra de un dígito (9,8%) después de ubicarse por encima del 10% por más de cinco años. Aunque la inflación aumentó levemente en el último trimestre, el Banco Central Europeo (BCE) mantuvo sin variaciones las tasas de referencia pero continuará con su programa de compra de activos hasta fines de diciembre de 2017, aunque a un menor ritmo desde el mes abril.

En China, los indicadores de corto plazo y las perspectivas de crecimiento han mejorado levemente. El PIB se expandió en el tercer trimestre a la misma tasa que en los dos primeros (6,7%) impulsado por una fuerte inversión del gobierno. El sector manufacturero acompaña este comportamiento, explicado por una mayor producción, el buen dinamismo de las exportaciones y una menor contracción del empleo. El PMI verificó un incremento en noviembre, ubicándose en 50,9, por encima del dato publicado en el informe de setiembre.

En la región, la economía brasileña ha mostrado un debilitamiento de la actividad económica, lo cual también se ha reflejado en la corrección a la baja de las previsiones de crecimiento en relación a lo señalado anteriormente. El PIB del tercer trimestre se contrajo más que el anterior y los indicadores del sector manufacturero permanecen en zona de contracción. Es este contexto, las expectativas de crecimiento del mercado para el 2017 se ubicaron en 0,58%, muy por debajo de lo previsto en el IPoM previo (1,3%). En el mercado laboral, la tasa de desempleo sigue subiendo, ubicándose en 11,8% (promedio agosto a octubre). En cuanto a los precios, la inflación presenta una senda decreciente desde principio de este año, lo que, principalmente, ha llevado al Comité de Política monetaria del Banco Central de Brasil (BCB) tomar la decisión de bajar nuevamente su tasa de referencia, la cual se ubica actualmente en 13,75% anual.

 En Argentina, el entorno macroeconómico sigue siendo frágil y, si bien se espera una recuperación para el 2017, las estimaciones también se han revisado a la baja. Según el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), la economía se contrajo en 3,7% interanual en setiembre. En cuanto a la actividad industrial, el Estimador Mensual Industrial (EMI) presentó una reducción mayor a la registrada en el informe previo, explicado principalmente por la caída

 en las industrias metálicas, automotriz y de caucho y plástico. Con relación a los precios, la inflación continúa aumentando y presenta valores mayores a los del trimestre anterior. Sin embargo, las expectativas del mercado señalan una reducción paulatina para el próximo año, con la implementación del esquema de metas de inflación anunciado en setiembre de 2016.

En el plano doméstico, la actividad económica mantuvo la buena dinámica y diversificación sectorial como fuera señalada en el informe anterior. En el tercer trimestre, el PIB registró un crecimiento interanual de 5,0%, explicado fundamentalmente por los sectores secundario (industria manufacturera y construcciones) y terciario (comercio y servicios). Por el lado del gasto, si bien la demanda externa sigue representando el principal factor de crecimiento, el desempeño de la inversión mejoró respecto al trimestre anterior. Por su parte, el consumo privado sigue mostrando una expansión moderada. Bajo este escenario, las previsiones de crecimiento para el 2016 se mantuvieron en 4,0%.

 En cuanto a los precios, a partir del último IPoM la inflación total se ha incrementado, fundamentalmente por el aumento de precios de algunos productos alimenticios. El promedio entre octubre y noviembre se situó en 3,9%, superior al 3,2% verificado en el tercer trimestre. No obstante, la inflación núcleo continuó mostrando una trayectoria a la baja, con un promedio de 3,3% en el último periodo (3,5% en el tercer cuarto). En las otras medidas subyacentes, se observa una mayor inflación, debido en parte a la suba importante del precio de la carne vacuna, explicada por factores de oferta, lo que condicionó los niveles de precios de estos indicadores.

 Teniendo en cuenta que la actividad económica seguía con una buena dinámica y que las distintas medidas de inflación se mantenían en línea con la meta en el horizonte relevante de proyección, el CEOMA ha considerado adecuado mantener el perfil de política monetaria en las reuniones de octubre y noviembre, ya que no existían factores relevantes que podían desviar de la meta la trayectoria esperada de la inflación en el horizonte de proyección. En la última reunión del 2016, el Comité señaló que en el contexto internacional, el ajuste de la tasa de la Reserva Federal no había generado cambios importantes en los mercados financieros. En el plano interno, la inflación mantenía un comportamiento favorable, mientras que la actividad se había moderado en el margen, aunque estaba explicada por sectores no vinculados a la política monetaria. En este contexto, el Comité decidió nuevamente mantener la tasa de política monetaria, la cual se ubica en 5,50% anual desde el mes de julio. Crecimiento sectorial del PIB

 En el escenario base, la proyección de crecimiento para el 2016 se mantuvo en 4,0%, con una ligera recomposición a nivel sectorial. La tasa de crecimiento del sector primario se redujo, en tanto que aumentaron para los sectores secundario y terciario. Para el 2017 se prevé un crecimiento del PIB de 3,7% sustentada principalmente en la expansión que tendrían el comercio, comunicaciones, gobierno general, servicio a las empresas y a los hogares, entre otros. Además, la industria manufacturera y las construcciones tendrán una incidencia importante en el crecimiento del próximo año. Por el lado del gasto, el consumo privado y la inversión serían los principales factores de crecimiento. Asimismo, el consumo público mostraría una recuperación en el 2017, luego de la caída observada en el presente año. La demanda externa también tendría una contribución positiva al PIB, aunque menor a la del 2016.

 En cuanto a los precios, en el escenario base, la inflación proyectada se ubica en 3,6% para el cierre del año, superior a la del informe anterior (3,3%). Este cambio se explica en gran medida por un aumento de los precios de algunos bienes del rubro alimenticio, principalmente de los productos volátiles, que incrementaron la inflación del último trimestre por encima de la pronosticada previamente. Por otro lado, la proyección de la inflación subyacente para 2016 se sitúa en 3,5%, ligeramente mayor al trimestre previo, básicamente por una leve depreciación del guaraní reflejada en los precios de los bienes importados. En adelante, la trayectoria se mantendría estable en los próximos dos años. Para el 2017, no se esperan cambios en las proyecciones. La inflación total se ubicará por encima del 4% a partir de mediados del próximo año, con una convergencia gradual a la meta de 4,5% anual en el horizonte de política monetaria, en esta ocasión, el cuarto trimestre del 2018.

 En cuanto a los escenarios de riesgo, en el ámbito internacional, la Reserva Federal incrementó recientemente su tasa de política monetaria y se prevé una senda de ajustes graduales en el 2017. Un aspecto relevante a considerar es un ritmo de ajustes más rápido al previsto actualmente, lo cual podría incrementar el costo de financiamiento externo y las presiones sobre las monedas de las economías emergentes más rápidamente. En cuanto a Europa, la incertidumbre asociada al proceso del Brexit se ha reducido por los planes dentro del gobierno de diseñar los mecanismos necesarios para una salida ordenada. Asimismo, en China, los riesgos de corto plazo se han atenuado, teniendo en cuenta la mejora de la inversión privada y los efectos de las medidas de estímulo del gobierno.